¿De dónde viene ese aroma? (III)
Ya pensaba que estaba hasta la mesa puesta cuando de repente llegó aquella brisa huracanada y apagó el viejo hornillo. Pero la extraña figura apenas se inmutó. Se resguardó bajo una mesa y cuando los trastos dejaron de revolotear y cayeron por fin al al suelo los recogió, los fregó y siguió cocinando. Pero yo ya no puedo resistir estos aromas por más tiempo.
Voy a acercarme y a preguntarle cuándo comemos.
Previamente: ¿De dónde viene ese aroma? (II)

Comentarios
Ya sabes que la paciencia no es una de mis virtudes. No aguanto más, quiero saber de qué va esto.
Enviar un comentario nuevo